Isabel la Católica II

Madrigal de las Altas Torres- imagen- (Pinterest)

Año 1451. Los tiempos son malos. Castilla hierve en una agonía constante. El rey, preocupado por las artes, protector de la poesía, es sin embargo débil de carácter y ha descuidado las labores de gobierno en manos de un válido todopoderoso, ambicioso y tenaz: don Álvaro de Luna; y es este ministro omnipotente quien en realidad gobierna los reinos de Castilla. La Corte vive solo pendiente de los espectáculos que el ministro organiza.

 

Libro: Isabel la Católica

Adaptación: Basilio Losada

Edición 1976

EDICIONES AFHA INTERNACIONAL, S.A.

 

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el  vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!

Gustavo Adolfo Bécquer

COMENTARIO DE TEXTO

La estructura general del poema tiene por soporte básico un procedimiento literario antiquísimo: el paralelismo entre sentimientos humanos y fenómenos de la naturaleza. Y este paralelismo, en este caso, no directo o lineal, sino contrapuesto; los fenómenos de la naturaleza se repiten constantemente pero no aquellos que fueron testigos del sentimiento humano. Mediante este paralelismo, el sentimiento humano (irrepetible) está confrontado con el carácter cíclico de los fenómenos de la naturaleza, lo que produce una intensificación del sentimiento doloroso que quiere expresar. Sin embargo, cosa curiosa, el poeta, en el fondo, no habla de su dolor directamente, sólo dice que, en el carácter cíclico de la naturaleza, no se repiten fenómenos que fueron testigos de su felicidad. Esto nos define claramente el poema pero el sentimiento doloroso se expresa con una gran delicadeza, pudor y comedimiento. No hay ni asomo de aquella ostentación, de aquel exhibicionismo sentimental tan característico de los poetas románticos de la generación anterior a Bécquer.  

Fijémonos en el carácter de los elementos de la naturaleza que figuran en la antítesis. Son elementos (pájaros, flores) que crean un ambiente de intimidad y ternura, no son elementos majestuosos o grandiosos. Hay, pues, una armonía entre la delicadeza del sentimiento humano expresado, o más bien sugerido, y los elementos naturales. Vale la pena ver lo acertado de la elección desde otro punto de vista: los pájaros vienen y se van, las flores florecen y desflorecen, vuelven a florecer.

Tanto más cruel el dolor del sentimiento humano que, una vez muerto, no podrá renacer, en medio de una naturaleza siempre renaciente.

Como existen varios elementos que tienen la misma finalidad, eso, indudablemente, aumenta la expresividad de lo que el poeta quiere comunicar.

Sus seis estrofas se dividen claramente en tres parejas paralelas. En cada una de ellas aparece un motivo distinto (las golondrinas, las madreselvas, las palabras de amor). Pero todos estos motivos son, en el fondo, variaciones de un mismo motivo básico. Las tres están encuadradas por ciertos rasgos verbales: la repetición anafórica de la palabra “volverán” al principio de las primeras estrofas de cada pareja, y “pero” al principio de las estrofas segundas, y la repetición de las palabras “no volverán” al final de las estrofas segundas, excepto la última.

Las variaciones están, por tanto, organizadas según el principio de la simetría. Y este hecho tiene, naturalmente, su función: simetría significa orden y estamos viendo que el poema es, en la expresión del dolor comedido, pudoroso, (ordenado), no hay  en él frenesí alguno (desorden).

El lenguaje del poema produce la inmersión de una extraordinaria sencillez. Y no sólo en el léxico, también en la sintaxis. Es verdad que en el poema hay bastantes inversiones del orden de las palabras, pero todas ellas absolutamente transparentes. La misma sencillez se observa en el plano de las imágenes, no hay ninguna rara o sorprendente. En realidad hay muy pocas, o más exactamente, pocas imágenes que se sientan inmediatamente como tales: “lágrimas del día” y alguna más. También aparecen pocos epítetos y, entre los que hay, existe una clara tendencia hacia los que expresan cualidades intrínsecas del objeto (las oscuras golondrinas).   

Es cierto que los epítetos de Bécquer son en su mayoría sensoriales (expresan cualidades perceptibles por los sentidos) y por consiguiente son muy expresivos; pero al ser de este tipo se atenúa su energía expresiva potencial. Los epítetos becquerianos no son sorprendentes, reveladores, singularizadores, no “gritan”; al contrario, preceden o siguen al sustantivo como compañero silencioso y discreto, igual que el sentimiento que ayuda a evocar o sugerir.

El ritmo del poema es tranquilo, se desborda, como el dolor, al final.

La Ventanera

¿Qué esperas ver por la ventana, ventanera?

¿Acaso sigues creyendo en los cuentos de hadas?

¿A ti no te habían roto el corazón?

Ves el Sol, la Luna, las nubes, las estrellas, el mar y la montaña.

Ves todas las cosas bellas de la vida por esa ventana, y sin embargo nada te llena.

¿Qué esperas ver por la ventana, ventanera?

¿Acaso sueñas con un marinero que venga a rescatarte?

No sueñes más, ventanera. El marinero no llegará.

Y si llega, ventanera, tampoco te llenará.

Flor Ka

Título original: La noia en la finestra
Museo: Museo Reina Sofía, Madrid (España)
Técnica: Óleo (105 x 74.5 cm.)

 

… sino a quien conmigo va.

¡Quién hubiera tal ventura

sobre las aguas del mar,

como hubo el infante Arnaldos

la mañana de San Juan!

Andando a buscar la caza

para su falcón cebar,

vio venir una galera

que a tierra quiere llegar;

las velas trae de seda,

la ejarcia de oro torzal,

áncoras tiene de plata,

tablas de fino coral.

Marinero que la guía

diciendo viene un cantar

que la mar ponía en calma,

los vientos hace amainar;

los peces que andan al hondo,

arriba los hace andar,

las aves que van volando,

al mástil vienen a posar.

Allí habló el infante Arnaldos,

Bien oiréis lo que dirá:

“-Por tu vida, el marinero

dígasme ora ese cantar.”

Respondiole el marinero,

tal respuesta le fue a dar:

-“Yo no digo mi canción

sino a quien conmigo va.”

No sé si fue en segundo o tercero de E.G.B., creo que una tutora de los mayores, llamada Marian, me daba lengua. Tenía el pelo largo y suelto. Leímos el conde Arnaldos, y mi mente comenzó a volar, mi alma se dejó llevar…

https://www.hoy.es/v/20100926/opinion/sino-quien-conmigo-20100926.html

La Herida del Pecado

LA HISTORIA DE DOS ALMAS CRUZADAS

Miradas. Ángel Crespo. Donde no corre el aire

Ella tenía un millón de sueños sin cumplir,
él ha tocado mogollón de veces en Madrid.
Ella escribía poesía de espinado amor,
él canta a la libertad con un blues desgarrador.

Ella es tan caliente como congelada,
gira en espirales llenas de variantes,
huye de una vida que halla fracasada,
combina whiskys con sedantes.

Él la seduce, le encanta en la cama,
le ayuda a relajarse al bajar de la fama.

Él dice honesto: No puedo salvarte,
volando de concierto en entrevista
no me queda tiempo para darte,
nunca te enamores de un artista.

Ella se cuelga de cualquiera
que le dedique tiempo.
—Busco alguien que me quiera,
no soy lo que aparento.

Hoy van cada uno por su esquina,
ella con sus críos, cansada de amoríos,
de casa a la oficina.

Él con sus discos levanta una carrera,
se aferra a la guitarra en su buhardilla,
lidiando el alquiler con la casera.

Una noche después de un concierto,
una amiga en común le contó
que la hermana de Tito había muerto
y la trágica forma en que ocurrió.

No quiso esperar más el porvenir,
se fue de este planeta,
por fin cumplirá el sueño de escribir
con Lorca y con Violeta.

Él sabe que el destino es caprichoso,
salvarla hubiera dado igual
Pero algo en su interior está dudoso,
el alma no le deja trabajar.

¿Qué menos que cantar esta balada?
Y aquí empieza y acaba
La historia de dos almas cruzadas.

Flor-Ka

Gracias

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Respondiole el marinero,

tal respuesta le fue a dar:

-«Yo no digo mi canción

sino a quien conmigo va. «

 

 

Retrato de Lorca por Esteban Conde

RETRATO DE LORCA EN LAS HOGUERAS DE AGOSTO

Vivo que te quiero vivo

sobre el olivo sagrado,

no a dos metros bajo tierra

ni por la tinta enterrado.

Vivo que te quiero vivo,

bien vivo en este retrato

que en las hogueras de agosto

con mis palabras levanto.

Tu pelo es la noche negra

de Nueva York y los charcos

donde palomas sin paz

beben la lluvia del llanto.

Tu frente es la arena amarga

del coso triste en que Ignacio

derramó la sangre hermosa

de las fuentes de su mármol.

Tus cejas los dos caminos

que de pronto se cerraron

muy cerca de tu Granada

bajo un olivo asustado:

uno el camino del fuego,

otro el camino del canto,

y los dos como dos cauces

de dos ríos apagados.

Tus ojos son dos mañanas

con dos soles calcinaos

hartos de alumbrar las sombras

de muertos enamorados.

Tus orejas caracolas

donde resuenan los mágicos

gemidos de la guitarra

entre palmas de gitanos,

laberintos de sonidos

donde se pierden los pájaros

entre explosiones de frutas

y relinchos de caballos.

Tu nariz un tobogán

para el clavel y el geranio

y para el ácido triste

de la herida a navajazos.

Y cuando llego a tu boca

para cerrar tu retrato,

sé de pronto que estás muerto

como te quieren los fatuos,

los que levantan su nombre

a fuerza de estar nombrando

el tuyo, buen Federico,

madera de sus andamios.

Vivo que te quiero vivo

sobre el olivo sagrado.

por eso cito tu boca,

boca de labios cerrados,

para decir las palabras

que gritaron en tus labios:

Nunca os dejéis dominar

con la voz de los balazos;

la vida sabe a injusticia

y el hombre oficia de hermano

cuando la verdad se dice

con corazón y con manos.

ESTEBAN CONDE

Mas den Gall, 19-agosto-1986

Poema extraído del n° 35 de la revista MANXA, publicada en diciembre de 1986 por el Grupo Literario Guadiana. Ciudad Real.

Decir, al respecto, que el Retrato enaltece, aún más si cabe, la vida y obra del poeta. Con una impecable «des-humanidad».

La Fuente

Fuente-de-la-Cibeles.-Fotografía_Pxhere.com-2-1024x768

La fuente es otra imagen muy desarrollada. En las églogas, con su marco pastoril típico, es donde más frecuentemente suele aparecer. En la Égloga II de Garcilaso es testigo importantísimo de la de la acción que se dramatiza:

«En medio del invierno está templada

el agua dulce desta clara fuente,

y en el verano más que nieve helada»

En la literatura mítica se produce un uso simbólico de la fuente.

La fuente es origen de la gracia divina que gratuitamente lo inunda todo.

Un significado similar tiene «Cántico Espiritual» de S. J. de la Cruz, cuando los ojos del amado se reflejan en sus aguas cristalinas:

«¡Oh cristalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados

que tengo en mis entrañas dibujados!»

LASCIATEMI MORIRE

El madrigal es la composición más importante del Renacimiento.

Existen madrigales desde el siglo XV, pero es durante el XVI cuando se hallan en lo más alto.

El madrigal es el ambiente, el lenguaje, el sentimiento musical que no todos podían permitirse disfrutar, puesto que pertenecía a una clase selecta y culta, pero compuesto en lengua vulgar.

Fuente: apuntes

https://youtu.be/WRVasTFjG1kAnne Sofie von Otter




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