Destacada

Verte de Nuevo

Ya no me honras reclamando mi presencia,

presencia legendaria de tu mente,

perdida en el abismo simplemente

la distancia pasa lista

y siento no tener afán de reconquista.

Vencida por la furia está mi calma

posible es que mi vida esté vacía,

donde hubo tu presencia hay una herida

y siento no tener poder para curarla.

He vuelto a ese mar de la agonía,

en su puerto me quedaré a esperarte.

He vuelto a perderte en la bahía

y siento no tener valor para buscarte.

Yo, presencia legendaria de tu mente, atrás vuelvo la vista, anhelando tu grata compañía, al no tener afán de reconquista, no tengo tu brutal anatomía.

Flor Ka

👀 VERTE DE NUEVO 👀🍎 LA HERIDA DEL PECADO 🍎🌹💀 FLOR KA 🌹💀💌 CARTAS QUE NUNCA LEERÁS 💌#cartasquenuncaleeras#flor_ka#poesíarota#poetry#haymuchoquereseñar

Destacada

LEO

Flor de Kalavera

La Herida del Pecado

La Herida del Pecado

“No quiero ir nada más que hasta el fondo” Alejandra Pizarnik

“Sé que escribo bien pero eso no me sirve para que me quieran”

“Siento envidia del lector aún no nacido que leerá mis poemas. Yo ya no estaré”

“No quiero ir nada más que hasta el fondo”

“Aquí vivimos con una mano en la garganta. Que nada es posible ya lo sabían los que inventaban lluvias y tejían palabras con el tormento de la ausencia. Por eso en sus plegarias había un sonido de manos enamoradas de la niebla”

“Escribes poemas porque necesitas un lugar en donde sea lo que no es”

“Queer quedarse queriendo irse”

“El amor es este viaje inútil, pero muy suave, al otro lado del espejo, tantas criaturas en mi sed y en mi vaso vacío”

Alejandra Pizarnik. 50 pastillas de Seconal. 36 años.

Buenos Aires, 25 de septiembre de 1972.

La Herida del Pecado

El hombre libre y sus sombras Francisco Alonso Fernández

La propensión del genio a convertirse en un enfermo mental es estimulada por una serie de factores inherentes a su vida, como la lucha contra las normas y la amplia serie de esfuerzos y sacrificios personales implicados en el trabajo creativo, así como el trato poco comprensivo que suele recibir de los demás. El propio proceso creador exige un profundo esfuerzo espiritual, anímico y vital que muchos genios latentes no son capaces de soportar sin sucumbir en el desequilibrio.

El riesgo de trastorno mental alcanza su máximo exponente entre los creadores literarios. Con ello no excluimos el sentido positivo y hasta terapéutico implicado algunas veces en el proceso creador, y no se trata sólo de que grandes creadores como Beethoven y Kafka hayan encontrado en la creación las mágicas alas precisas para remontar el riesgo suicida, sino que incluso el enfermo depresivo, al dar una forma externa a sus vivencias, puede sentirse un tanto aliviado del tormento proporcionado por los síntomas de la enfermedad.    

Francisco Alonso Fernández

Una vez admitida la vulnerabilidad mental del genio se erige aquí como nuestro problema central el influjo frenador o activador ejercido por la perturbación mental sobre sus dotes creativas.

En la escala de los genios afectos de perturbación mental figuran dos sectores contrapuestos: los que fueron creadores a pesar de su alteración psíquica y los que fueron y los que fueron gracias a ella. Ambas series culminan, respectivamente, en una representación extrema: el genio roto por la psicopatología y el genio alumbrado por el trastorno mental.

Hemos de reconocer con relación a los extremos consignados la supremacía numérica y representativa de la psicopatología destructora sobre la psicopatología descubridora. Abundan tanto los genios aniquilados o rotos por el trastorno mental como escasean los enfermos mentales convertidos en genios.

Los genios más pronto invalidados por el impacto del trastorno mental son los pertenecientes a la estirpe de los científicos, los arquitectos y los filósofos.

Entre ellos se encuentran no sólo los creadores más fácilmente destruidos por el soplo de la enfermedad mental, sino, al mismo tiempo, los que cuentan en sus filas con una proporción menor de enfermos psíquicos y de actos suicidas. Más resistentes que ellos a la acometida de la psicopatología son los genios narradores, en cuya agrupación prolifera el trastorno mental y el suicidio en mayor proporción que en ningún otro sector de los grandes hombres.

Los creadores que conservan durante más tiempo la actividad propia sin dejarse anular por el influjo de la desorganización mental se reclutan entre los músicos, los pintores y los poetas. Para Platón, resultaba inútil que un hombre de juicio entero llamase a las puertas de la poesía.

La mayor resistencia de la creatividad poética a la desorganización mental viene dada por constituir la poesía uno de los géneros creativos más profundamente anclados en el sector inconsciente e irracional de la personalidad. A la presencia de este mismo dato en los pintores y los músicos, aunque no con la acentuación tomada en los poetas, se debe la sólida defensa ofrecida por su actividad ante el embate de su trastorno mental.

La recuperación del equilibrio mental y la adaptación social obtenidas con el tratamiento adecuado para la alteración psíquica, suele ejercer un efecto positivo sobre la creatividad. Esta norma general encuentra una de sus excepciones más sonadas, aunque transitoria, en los alcohólicos creadores situados en la etapa inicial de la adicción al alcohol, por ellos vivida como una apoteosis y una liberación exaltadora de la creatividad.

De todos modos, al cabo de algunos meses o años de abandonar el alcohol suele resurgir en el alcohólico vuelto abstemio el potencial creativo anterior, incluso reforzado, confirmando la ley general del paralelismo existente entre la función de la libertad razonadora y la capacidad creativa.

— El amigo poeta… —

El amigo poeta que bordaba
sonetos y claveles encendidos
con fuerza y con pasión incomprendidos
marchose a su final cuando esperaba

que el nardo y la azucena le dijeran
el secreto de amar calladamente…
manteniendo en su soñar discretamente
el arcano misterio que le dieran…

Ni la espina ni el dolor pudieron
apartarlo de su afán perenne:
enfrentarse un día con la muerte

y entregar las virtudes que le dieron
en sus versos de belleza indemne
con que incendió su ya encendida suerte…

Marcelino Canino Salgado

TEORÍA DEL VERSO LIBRE

Este verso, por su naturaleza escurridiza, su libertad, ha inquietado a muchos investigadores de nuestras letras.

Algunos de ellos han observado su paradójica conexión con las formas multicentenarias de la versificación popular: las versificaciones irregulares y exclusivamente acentuales.

Estas observaciones prueban que, casi con toda seguridad, aunque no hubiera existido Whitman, ni los vanguardistas europeos, la métrica española habría tenido de todas formas su verso libre. Los casos de Rosalía de Castro y poetas neopopularistas lo prueban. Siguiendo con este razonamiento podemos ir más allá y afirmar que, no todas, pero la casi totalidad de las formas versolibristas basadas en ritmos fónicos no son, en realidad, más que el desarrollo moderno de antiguas formas tradicionales:

            ● La silva libre es la prolongación de la silva modernista.

            ● La versificación libre de cláusulas tiene sus raíces en la métrica tradicional y en la polimetría del romanticismo.

            ● El verso libre rimado del tipo breve enlaza con las canciones infantiles y adivinanzas.

● La versificación libre de base tradicional, como su mismo nombre indica, procede del mismo lugar que las anteriores.

Sin embargo, pecaríamos de inexactitud si no reconociéramos:

Ω el papel acelerador que el versolibrismo culto de fuera de nuestras fronteras desempeñó en estos procesos.

Ω el hecho de que otras formas versolibristas seguramente no hubieran nacido sin el concurso de otras literaturas.

Este es el caso del verso whitmaniano, por ejemplo, o el verso mayor (surgido por contagio del poema en prosa francés), o bien, el verso libre de imágenes, eco hispánico del vanguardismo europeo.

En resumen, tradición y cosmopolitismo se funden para dar lugar a esa pluralidad de formas que agrupamos bajo la denominación común de Verso Libre.

1.- Tipología:

El verso libre, posee, por supuesto, un carácter indiscutible de libertad, pero esta, no es ilimitada, en este caso, sería verso libre cualquier manifestación verbal o escrita: una novela, el Boletín Nacional del Estado, una carta a un amigo, la lista de la compra, el menú de un libro de cocina, las explicaciones de un profesor a sus alumnos, los diálogos que se producen en una peluquería o en la fila para comprar el pan. Por encima de esta teórica libertad, está su carácter de verso, de retorno de un elemento. Y como el número de elementos que integran un poema es finito, limitado, la libertad individual, por tanto, queda también limitada por un número finito de opciones, necesariamente ha de circunscribirse a una tipología.

Para no apartarnos del criterio seguido anteriormente, tomaremos como base la presencia o ausencia (siempre parcial) de ritmos fónicos en las distintas modalidades de verso libre. Con este criterio podemos situar las formas versolibristas, creadas por la libertad de los poetas que han practicado este tipo de verso en un cuadro como este:

Todo esto, aunque a primera vista, parezca complicado, no lo es.

El tipo A, el que se basa en ritmos fónicos, tiene cuatro elementos posibles en los cuales basarse (exactamente igual que en la métrica tradicional).

  • Elemento dominante: el acento (VERSIFICACIÓN LIBRE DE CLAÚSULAS).
  • Basado en el metro (VERSO LIBRE MÉTRICO)
  • En la rima (VERSO LIBRE RIMADO)
  • Apoyado en la estrofa (VERSO LIBRE DE BASE TRADICIONAL)

El tipo B, que se fundamenta en el ritmo de pensamiento, o sea, en la reiteración de un elemento semántico o varios.

  • El paralelismo (con anáforas y enumeraciones casi siempre) es la base de la VERSIFICACIÓN PARALELÍSTICA.
  • La imagen reiterada (metáfora sobre todo) fundamenta el VERSO DE IMÁGENES que caracteriza a las vanguardias.

Aunque hayamos establecido una clasificación dual, con un tipo A y un tipo B, ambos tipos no se excluyen mutuamente. Significa solo predominio, o simplemente mayor perceptibilidad de un elemento u otro por el lector.

Muchas gracias.

TO BE CONTINUED…

Clarissa

Samuel Richardson

De la Historia de Clarissa Harlowe

El señor Lovelace al caballero John Belford

M. Hall, jueves 14 de septiembre

Desde el fatal siete de este mes, estoy perdido para mí mismo y para todas las alegrías de la vida. Podría remitirme a una fecha anterior a ese fatídico día siete, en cuyos futuros aniversarios vestiré luto; sólo que hasta ese aciago día yo aún abrigaba alguna chispa de esperanza.

Me han hablado de una extraña carta que te escribí. Recuerdo que escribí, pero apenas recuerdo el contenido.

He estado en pésimo estado. Creo que algo me ha sometido a extrañas represalias. Nunca cometí la necedad de ignorar las señales de la Providencia, pero no soy partidario de ver un juez en todo lo que parece poseer un semblante negativo. No obstante, si hemos de ser castigados aquí o en el otro mundo por nuestras malas acciones, mejor aquí, digo yo, que en el otro mundo. ¿No tengo interés, pues, en creer que mi castigo no sólo ha comenzado sino que está concluido, puesto que lo que he sufrido, y sufro aún, supera toda descripción?

Por dar un solo ejemplo de represalia, yo, que por una semana fui la bárbara causa de la pérdida del juicio para la más inimitable de las mujeres, he sido castigado con la pérdida del mío, como antesala de quién sabe qué. ¿Cuándo, oh, cuándo conoceré una hora dichosa?

Siento un gran decaimiento, pero ante todo yo he decaído. La carta póstuma de esta dulce criatura me ronda. Todas sus virtudes se elevan hora tras hora en mis remembranzas.

Mas no me atrevo a demorarme en estas reflexiones melancólicas. Mi mente vuelve a desbocarse. ¡Pluma, adiós!

Viernes 15 de septiembre

Recomienzo, espero que de mejor ánimo. Mowhray y Tourville acaban de…

¿Pero qué importan Mowhray y Tourville? ¿Qué es el mundo? ¿Qué son sus habitantes?

Están muy exasperados contra ti, por la última carta que les escribiste, una misiva tan hostil, tan despiadada…

¡Es inútil! Una vez más debo dejar mi pluma. ¡Oh Belford, Belford! ¡Todavía estoy totalmente ausente de mí mismo! ¡Nunca volveré a ser lo que era!

Sábado, domingo. No he hecho nada. Soy incapaz de nada.

Lunes 18 de septiembre

¡Totalmente apesadumbrado y abatido por Júpiter! Debo tomar medidas. Debo ver lo que logrará el cambio de clima.

     Les dices a estos sujetos, y a mí, que debemos arrepentirnos y reformarnos, pero yo no puedo hacer ninguna de ambas cosas. Si alguien puede hacerlo, es porque no debe responder por la extinción de una Clarissa Harlowe. ¡Harlowe! Maldito sea ese apellido. Y maldito sea yo por no haberlo cambiado cuando pude. Pero no es preciso invocar una maldición  para mí mismo. Ya la estoy sufriendo.

“Pensar que lo distinguía a usted con mi preferencia.” En qué rígido lenguaje se expresa el pudor doncellesco en estas gratas ocasiones. Pensar que lo amaba a usted… he aquí la expresión más natural, y hay en ella verdad y soltura. “Pensar que lo amaba a usted”, digámoslo así, “esa es mi posesión y mi rubor”.

Y vaya que es cierto. Excelente criatura. Y aún es así. ¡Cuánta música en estas palabras de un ángel! ¿Qué no daría porque mi Clarissa aún existiera y pudiera afirmar que soy su posesión?

“Mas en verdad, señor, he estado largo tiempo muy por encima de usted.”

Largo tiempo, mi encanto. Largo tiempo, pues siempre has estado por encima de mí, y por encima de tu sexo, y por encima de todo el mundo.

“Esa preferencia no se basaba en motivos innobles.”

Qué desdichado fui, tan distinguido por ella, pero tan indigno de su esperanza de reclamarme.

¡Y qué generosos sus  motivos! No sólo ansiaba reclamarme por su propio bien, sino por el mío, y por el bien de inocentes que de otro modo serían arruinados por mí.

¿Pero por qué escribió esta carta, y por qué pidió que se me entregara cuando hubiera ocurrido un acontecimiento nefasto, sino por mi bien, y con miras a salvaguardar a inocentes que ella desconocía? ¿Y cuándo escribió esta carta? ¿No fue acaso en el mismo momento en que yo la perseguía de lugar en lugar, cuando su alma se encorvaba bajo la calamidad y el hostigamiento, e implacables parientes le negaban el perdón?

¡Criatura exaltada! ¿Acaso podías, en esa época, tan prematuramente, en tales circunstancias, aplacar tus justos resentimientos al extremo de desear felicidad al principal autor de tus angustias? ¿Desear felicidad a quien te había privado “de tus aspiraciones predilectas en esta vida”? ¿A quien fue causa de “que fueras segada en la flor de la juventud”?

¡Mujer angelical! ¡Cuánta nobleza habría en ti para que usaras la palabra solamente al mencionar estas importantes privaciones! Y si esto fue antes que perdieras la mortalidad, bien puedo presumir que ahora con ojo compasivo, sin distraerte de tu perfecto júbilo, miras el cielo que te rodea, y me deseas el bien.

“Reflexiona sobre mi conducta.” ¡Querida vida de mi vida! ¿De qué sirve eso ahora, cuando he perdido a mi querida criatura, la única que merecía mi reflexión? La he perdido de modo irrecuperable, tragada por la hambrienta tumba, perdido para siempre.    

TO BE CONTINUED

A LA HOGUERA


No sé quién eres.
Sé que no te nombro por dentro.

No sé quién eres.
Sé que no me ahogo en lamento.

No sé quién eres.
Sé que no miento.

No te añoro.
No te siento.
No busco tu encuentro.

Creí una vez que eras tú
quien me alentó una mañana,
vistiéndome con la luz
que entró al abrir la ventana.

Bah, mi llanto no es verdadero,
ni recuerdo que lo fuera,
mas si algún día fue sincero
sin dudar lo eché a la hoguera.

El caso es que me dolía
una despedida.
Sería tu ausencia,
o pudo ser la bebida.

Pudo ser que ocuparas mi existencia
justo cuando esta se hundía en lodo.
Pudo ser que mataras mi inocencia,
pudo ser y lo fue, en cierto modo.

El caso es que mi llanto
es falso por completo.
No diré que en tu encanto
no sentí amor repleto…

Pues mentiría.

Pero no sé quién eres,
con lo cual, no sé
qué te quería.

GRACIAS

La Ventanera

Después de “echar mis versos del alma” que diría José Martí en boca del gran José Fernández Díaz, estoy desempolvando esta novela que lleva mucho tiempo en el cajón; una novela donde en forma de “impresiones reales o no, se abre una cueva oscura. ¿Se atreverán a entrar Olalla y Pablo?

No te pierdas los primeros capítulos y no dejes de difundirlos en RRSS, ahora más que nunca, gracias por tu apoyo.

#haymuchoquereseñar

#Abril #extracto #novela

#Mesdellibro #apoyaalosautoresnoveles

#Librerias #autorbuscaeditorial

#Editoriales #cajon #extracto

#primavera #difundirnocuesta

HOMENAJE A ESPADAÑA

A %d blogueros les gusta esto: