Los poemas póstumos

Paul Celan Paul Celan dejó, tras su suicidio, una obra inédita igual en cantidad a la publicada y en no pocas ocasiones igual también en intensidad.Nacido en 1920 en Czernowitz, Rumanía, Celan vio en 1942 cómo sus padres morían en un campo de concentración. Él sobrevivió y en 1948 se instaló en Francia.El 20 deSigue leyendo «Los poemas póstumos»

A Pablo Neruda,con Chile el el corazón

No dormiréis, malditos de la espada, cuervos nocturnos de sangrientas uñas, tristes cobardes de las sombras tristes, violadores de muertos.   Su noble canto, su pasión abierta, su estatura más alta que las cumbres, con el cántico libre de su pueblo os ahogarán un día.   No dormiréis.   Venid a ver su casa asesinada,Sigue leyendo «A Pablo Neruda,con Chile el el corazón»

A un poeta

 A Rubén Darío, camarada de Verlaine, el gobierno le encargó una Oda para inaugurar la velada literaria en el centenario de Bolívar. Redactor, corresponsal, formó parte de varios congresos internacionales. Precursor de Modernismo en Latinoamérica, tuvo una legión de discípulos. Félix Rubén García Sarmiento, nació en una aldea de Nueva Segovia en la República deSigue leyendo «A un poeta»

Isabel la Católica

Tanta miseria política y económica contrasta poderosamente con el auge brillantìsimo de las Artes. Llegan a Castilla los reflejos del Renacimiento italiano. Lenta pero constantemente van variando los gustos de la Corte. Los mismos nobles cultivan en sus ocios la poesía. Y algunos destacan poderosamente. Se leen las obras de los italianos, se comentan, seSigue leyendo «Isabel la Católica»

La Celestina… Amor sin Freno

La Celestina es la obra más importante de la literatura española, si descontamos el Quijote. Está totalmente escrita en forma dialogada, pero no es representable, dada su gran extensión. Pertenece a un género característicamente medieval, llamado comedia humanística, creado por Petrarca en el siglo XIV, que alcanzó gran difusión en Italia. Y está destinada, pues,Sigue leyendo «La Celestina… Amor sin Freno»

Isabel la Católica II

Año 1451. Los tiempos son malos. Castilla hierve en una agonía constante. El rey, preocupado por las artes, protector de la poesía, es sin embargo débil de carácter y ha descuidado las labores de gobierno en manos de un válido todopoderoso, ambicioso y tenaz: don Álvaro de Luna; y es este ministro omnipotente quien enSigue leyendo «Isabel la Católica II»